En un incidente que ha sacudido al sector aeronáutico global, el Aeropuerto de Heathrow, uno de los más congestionados y críticos del mundo, enfrentó un apagón masivo el 21 de marzo de 2025, afectando a nearly 300,000 pasajeros. La causa del apagón fue un incendio en una subestación eléctrica en el oeste de Londres, lo que ha generado una intensa discusión sobre la resiliencia y la preparación del aeropuerto para enfrentar crisis de esta magnitud.
El apagón en Heathrow no solo impactó a los viajeros en el Reino Unido, sino que también tuvo repercusiones globales, incluyendo a México, donde muchos viajeros dependen de conexiones internacionales a través de este aeropuerto. La noticia es particularmente relevante para el sector aeronáutico mexicano, ya que resalta la importancia de la infraestructura y la resiliencia en los aeropuertos, aspectos que son cruciales para garantizar la seguridad y eficiencia de los viajes aéreos.
El incendio en la subestación eléctrica de North Hyde, que suministra energía a Heathrow, ocurrió en la noche del 20 de marzo y causó un apagón que afectó significativamente las operaciones del aeropuerto. Sin embargo, lo que es más preocupante es que los responsables del aeropuerto habían sido advertidos sobre la vulnerabilidad de su suministro de energía días antes del incidente.
Nigel Wicking, CEO del Comité de Operadores Aéreos de Heathrow (HAOC), testificó ante el Comité de Transporte del Parlamento británico que había expresado sus inquietudes sobre la resiliencia del suministro de energía del aeropuerto el 15 de marzo, después de incidentes de robo de cables y alambres que habían causado apagones temporales en el sistema de iluminación de la pista de aterrizaje IATA.
Wicking argumentó que, a pesar de estas advertencias, el aeropuerto no tomó las medidas necesarias para abordar estas vulnerabilidades. El incendio en la subestación resultó en la pérdida de poder en una tercera parte del aeropuerto, afectando severamente los terminales 2 y 4, y obligando a la cancelación o desvío de más de 1,400 vuelos.
John Pettigrew, CEO de National Grid, afirmó que Heathrow tenía acceso a dos subestaciones adicionales con suficiente capacidad para mantener las operaciones en marcha. Sin embargo, la configuración interna del aeropuerto y la necesidad de apagar y reiniciar miles de sistemas críticos hicieron imposible una transición inmediata a estas fuentes alternativas de energía.
Thomas Woldbye, CEO de Heathrow, justificó la decisión de cerrar el aeropuerto argumentando que la seguridad de los pasajeros era la prioridad principal. La complejidad de las operaciones del aeropuerto y la necesidad de reconfigurar los suministros de energía hicieron que el proceso de reinicio fuera lento y arduo.
La incidente en Heathrow destaca la importancia de la resiliencia en la infraestructura aeronáutica. En México, donde los aeropuertos también enfrentan desafíos similares, es crucial aprender de este incidente. La inversión en sistemas de respaldo y la implementación de protocolos de emergencia robustos son esenciales para minimizar el impacto de eventos imprevistos.
Además, la expansión planificada de Heathrow, que incluye la construcción de una tercera pista, aumentará significativamente la demanda de energía, lo que plantea dudas sobre la capacidad del aeropuerto para manejar futuras demandas sin comprometer la seguridad y la eficiencia.
El apagón en Heathrow es un recordatorio crítico de la necesidad de una infraestructura resiliente en los aeropuertos. Es vital que las lecciones aprendidas de este incidente sean aplicadas en otras regiones, asegurando que mantenga el tono profesional y atractivo de un storyteller engager experto. La mejora continua de la infraestructura es esencial para garantizar la seguridad y el bienestar de los pasajeros.
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